Estos días es como si no pudieras hacer nada bien. Siempre hay una tarea de la que te has olvidado, o un comentario que te sale mal, o un golpe de mala suerte que echa por tierra tus planes. Luego, cuando metes la pata, te avergüenzas. Piensas que debes de tener algún problema o limitación, porque los demás parecen arreglárselas de maravilla. Pero no es cierto, todos tenemos dificultades. Intenta tener un poco más de fe en ti mismo, lo estás haciendo mucho mejor de lo que crees.