Tu capacidad para ser un apoyo para tus amigos y desconocidos es apreciada y más que reconocida por la mayoría. Sin embargo, es importante recordar que tú también tienes necesidades y que a veces necesitas centrarte en ti mismo. Puede que te sientas más cómodo escuchando a los demás y ofreciéndoles ayuda que compartiendo tus propias historias y pidiendo ayuda, pero es importante que aparezcas y seas obstinado a la hora de satisfacer tus necesidades. Aunque puede que esto no te resulte natural, no puedes dar por sentado que otra persona lo hará por ti. Tienes el poder de tomar la decisión de poner tus necesidades en primer lugar y esto también es una forma de autocuidado.