El problema con las aventuras, con el tipo de experiencias que pueden expandir tu vida y tu corazón, es que no siempre son tan divertidas de momento. El crecimiento personal rara vez se produce sin al menos un poco de estrés. No puedes cambiar tu vida, ni el mundo, sin arriesgar nada. Y aunque en general es prudente evitar peligros innecesarios, esta semana recuerda que no siempre tienes que alejarte de ellos. Al otro lado de la incomodidad y la sorpresa, encontrarás la suerte que estabas buscando. No des marcha atrás.