La amabilidad y la mera disposición a escuchar te pueden llevar lejos en la vida, pero llega un momento en que los beneficios de jugar limpio se reducen. Con el tiempo, te encontrarás con un adversario que no se dejará impresionar por tu generosidad de espíritu, un problema que no se puede superar sólo con la negociación. Si está experimentando esto ahora mismo, no cometas el error de pensar que debes intensificar tu amabilidad. Por el contrario, ha llegado el momento de adoptar un nuevo enfoque: demuestra tu fuerza. Puede que los demás te hayan subestimado en el pasado por la suavidad que has mostrado, pero ya no volverán a hacerlo.