

Es tentador esperar a que se den las condiciones ideales antes de actuar, o estar seguro de que una relación merece la pena antes de lanzarse. En cierto modo, tiene sentido: ¿por qué aceptar menos de lo que mereces? Pero la verdad es que el cambio rara vez llega en el momento oportuno y no existe la persona perfecta. Considera este hecho como un regalo, no como una decepción. No tienes que seguir esperando un momento ideal que puede que nunca llegue. Puedes actuar en este instante. Puedes crear el mundo, las relaciones, las condiciones que necesitas en cada momento.