Romper las reglas, estén escritas o no, no siempre es fácil para ti. Tal vez sea por miedo a que te descubran y sufras las consecuencias; o tal vez sea más bien un rechazo irreprimible a burlar las normas sociales. Sin embargo, mientras algunas reglas son necesarias, otras son inútiles, incluso perjudiciales. Pueden requerir que te vuelvas insensible, que repriman tu individualidad o tu compasión. Así que esta semana, procura distinguir entre qué reglas sigues y cuáles rompes. Es bueno recordar que puedes desobedecer cualquier autoridad, si alguna vez lo necesitas para un fin mayor.